Jue. Dic 1st, 2022

Mensaje de la Sra. Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, con motivo del Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, 23 de abril de 2022

«Los libros son, en efecto, vehículos fundamentales para acceder a la educación, la ciencia, la cultura y la información en todo el mundo, transmitirlas y promoverlas.»

Desde hace mucho tiempo, los libros encarnan la capacidad humana de evocar mundos, tanto reales como imaginarios, dando voz a la diversidad de la experiencia humana. Nos ayudan a compartir ideas, obtener información e inspirar admiración por culturas diferentes, propiciando formas de diálogo de gran alcance entre las personas a través del espacio y el tiempo.

El potencial de los libros para impulsar la realización personal y generar cambios sociales es innegable. En palabras de la renombrada autora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie: “Elegir escribir es rechazar el silencio”.

Por ello, la UNESCO está firmemente decidida a promover el acceso a los libros y a la lectura, por ejemplo, mediante su programa Capital Mundial del Libro. En 2022, la ciudad mexicana de Guadalajara asume el título de Capital Mundial del Libro, con un programa de un año de duración centrado en la función que desempeñan los libros y la lectura para desencadenar el cambio social, combatir la violencia y construir una cultura de paz.

Pese a la importancia de los libros para preservar el bienestar social, la industria editorial se enfrenta actualmente a grandes cambios, entre los que cabe destacar la transformación digital. Estos desafíos se pusieron especialmente de manifiesto durante la pandemia de COVID-19, cuando la caída de los ingresos acrecentó la vulnerabilidad de los autores y los libreros, al igual que la de otros profesionales creativos de toda la cadena de valor. La diversidad cultural también se vio amenazada al disminuir ineludiblemente el número de títulos publicados.

En tiempos inciertos, debemos valorar y defender los libros como símbolos de esperanza y diálogo. Esto significa ser solidario con los profesionales que difunden nuestro patrimonio literario: escritores, editores y traductores. Estos profesionales, que tienden puentes entre continentes y culturas, deben ser protegidos y su valor ha de ser reconocido.

La UNESCO está firmemente comprometida con este objetivo. En un momento en que la tecnología digital está cambiando la fisonomía de la industria editorial, defendemos la justa remuneración de los autores y la protección de la diversidad cultural. Apoyamos la labor de los editores, en particular mediante las alianzas establecidas con el Foro Internacional de Autores, la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas y la Unión Internacional de Editores.

En este Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, hago un llamamiento a todos los asociados de la UNESCO para que difundan el mensaje de que los libros son una fuerza para hacer frente a los desafíos contemporáneos, para comprender las realidades políticas y económicas y para luchar contra las desigualdades y la información errónea. La narración es una herramienta increíblemente eficaz para educar a las generaciones más jóvenes.

Los libros son, en efecto, vehículos fundamentales para acceder a la educación, la ciencia, la cultura y la información en todo el mundo, transmitirlas y promoverlas. Por este motivo, cada año, el 23 de abril —fecha que marca la desaparición de tres grandes autores de la literatura universal, a saber, Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega— celebramos el cautivador poder de los libros para estimular la innovación, generar conocimientos y cambiar las mentalidades.

Información de https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000381271_spa publicación del 04/2022.

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