{"id":1905,"date":"2021-02-24T17:35:19","date_gmt":"2021-02-24T17:35:19","guid":{"rendered":"https:\/\/aedecanarias.eu\/?p=1905"},"modified":"2021-02-24T17:35:20","modified_gmt":"2021-02-24T17:35:20","slug":"la-poesia-de-mi-isla-el-silbo-gomero-en-the-new-york-times","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aedecanarias.eu\/?p=1905","title":{"rendered":"\u2018La poes\u00eda de mi isla\u2019: El silbo gomero en The New York Times"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"twitter-share\"><a href=\"https:\/\/twitter.com\/intent\/tweet?via=aedecanarias\" class=\"twitter-share-button\" data-size=\"large\">Twittear<\/a><\/div>\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\u2018La poes\u00eda de mi isla\u2019: los guardianes del lenguaje silbado en las Islas Canarias<\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">En una escarpada isla del archipi\u00e9lago canario en Espa\u00f1a, un lenguaje silbado conocido como silbo gomero sigue vigente gracias a las clases obligatorias para los ni\u00f1os en la escuela.<\/h2>\n\n\n\n<p>18 de febrero de 2021Antonio Marqu\u00e9z Navarro, 71, whistling: \u201cCome over here, we\u2019re going to slaughter the pig.\u201dFinbarr O&#8217;Reilly for The New York Times<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2021\/02\/18\/world\/europe\/silbo-gomero-canary-islands.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Read in English<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>LA GOMERA, Espa\u00f1a \u2014 Sentado en lo alto de un acantilado en las Islas Canarias, Antonio M\u00e1rquez Navarro lanz\u00f3 una invitaci\u00f3n \u2014\u201cVengan&nbsp;<em>p\u2019ac\u00e1<\/em>, vamos a matar el cerdo\u201d\u2014 sin decir una palabra: la silb\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Times:&nbsp;<\/strong>Una selecci\u00f3n semanal de historias en espa\u00f1ol que no encontrar\u00e1s en ning\u00fan otro sitio, con e\u00f1es y acentos.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo lejos, tres excursionistas que estaban de visita se detuvieron en seco ante el sonido penetrante y su eco que rebotaba en las paredes del barranco que los separaba.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1rquez, de 71 a\u00f1os, dijo que en su juventud, cuando los pastores locales, y no los turistas, recorr\u00edan los escarpados senderos de su isla, sus noticias habr\u00edan sido recibidas de inmediato por un silbido de respuesta, alto y claro.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero su mensaje se perdi\u00f3 en estos excursionistas, que pronto reanudaron su camino en La Gomera, una de las Islas Canarias, un archipi\u00e9lago volc\u00e1nico en el Atl\u00e1ntico que forma parte de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1rquez es un orgulloso guardi\u00e1n del lenguaje silbado de La Gomera, al que llam\u00f3 \u201cla poes\u00eda de mi isla\u201d. Y, a\u00f1adi\u00f3, \u201ccomo la poes\u00eda, el silbo no necesita ser \u00fatil para ser especial y hermoso\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El silbo de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2019\/03\/21\/science\/canary-islands-indigenous-dna.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">los ind\u00edgenas<\/a>&nbsp;de La Gomera se menciona en los relatos del siglo XV de&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.yosilbo.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/antoniotejera.pdf\" rel=\"noreferrer noopener\" target=\"_blank\">los exploradores<\/a>&nbsp;que abrieron el camino a la conquista espa\u00f1ola de la isla. Con el paso de los siglos, esta pr\u00e1ctica se adapt\u00f3 a la comunicaci\u00f3n en castellano.<\/p>\n\n\n\n<p>El silbo sustituye a las letras escritas por sonidos silbados que var\u00edan en tono y longitud. Desgraciadamente, hay menos silbidos que letras en el alfabeto espa\u00f1ol, por lo que un sonido puede tener m\u00faltiples significados y provocar malentendidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sonidos de algunas palabras en espa\u00f1ol son los mismos \u2014como \u201cs\u00ed\u201d o \u201cti\u201d\u2014 y los de algunas palabras m\u00e1s largas que suenan de forma similar en el espa\u00f1ol hablado, como \u201cgallina\u201d o \u201cballena\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cComo parte de una frase, esta referencia animal es clara, pero no si se silba sola\u201d, dijo Estefan\u00eda Mendoza, profesora de la lengua.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ci6.googleusercontent.com\/proxy\/ncw2clrjnsZo3lE9pA5JuSNyxDEtRFnb_6u4AgND3duDGm7uubmJbfnQZtfJ-xUWQREqhXDQOO1VTel0XZkW5EaPD0fzKFkXqTZj5uamwHXckNAU75nvFRO-IAhbEZ4BxDWAqQ1yz1yJJ6AvWvu_Sz5oF_0dk8-zZzcgWN7JKwXzRiF-AnyL340S-Kcpqsh462fE4Z7ZXQjgPVtNYO-k25V_oPJFI1y_IZNeRDqi4vnCeuE-o1phrCUuzXIlIWpeTm3vr8ytSckV=s0-d-e1-ft#https:\/\/static01.nyt.com\/images\/2021\/02\/04\/world\/18spain-whistling-ESP-00\/merlin_183062073_8da864af-be12-4f9f-b264-4438a3b16aba-articleLarge.jpg?quality=75&amp;auto=webp&amp;disable=upscale\" alt=\"Alumnos en una clase en la isla, donde se les ense\u00f1a el lenguaje del silbo gomero\"\/><figcaption>Alumnos en una clase en la isla, donde se les ense\u00f1a el lenguaje del silbo gomeroFinbarr O&#8217;Reilly para The New York Times<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En 2009, el lenguaje de la isla, conocido oficialmente como silbo gomero, fue incluido por la&nbsp;<a href=\"https:\/\/ich.unesco.org\/es\/RL\/el-silbo-gomero-lenguaje-silbado-de-la-isla-de-la-gomera-islas-canarias-00172\" rel=\"noreferrer noopener\" target=\"_blank\">UNESCO en su lista<\/a>&nbsp;de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad; la agencia de las Naciones Unidas lo describi\u00f3 como \u201cel \u00fanico lenguaje silbado del mundo plenamente desarrollado y practicado por una comunidad numerosa\u201d, en referencia a los 22.000 habitantes de La Gomera.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero como ya no es esencial para la comunicaci\u00f3n, la supervivencia del silbo depende sobre todo de una ley de 1999 que hace que su ense\u00f1anza sea obligatoria en el programa escolar de La Gomera.<\/p>\n\n\n\n<p>Una ma\u00f1ana reciente, en un colegio de la ciudad portuaria de Santiago, una clase de ni\u00f1os de seis a\u00f1os no tuvo mucha dificultad para identificar los sonidos del silbo correspondientes a los distintos colores o a los d\u00edas de la semana.<\/p>\n\n\n\n<p>La cosa se complicaba cuando las palabras se incorporaban a frases completas, como \u201c\u00bfC\u00f3mo se llama el ni\u00f1o de los zapatos azules?\u201d. Un par de ni\u00f1os argument\u00f3 que, en cambio, hab\u00edan o\u00eddo el sonido del silbido correspondiente a \u201camarillo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Si interpretar un silbido no siempre es f\u00e1cil, hacer los sonidos correctos puede ser a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil. La mayor\u00eda de los silbadores introducen un nudillo doblado en la boca, pero algunos utilizan en su lugar la punta de uno o dos dedos, mientras que unos pocos utilizan un dedo de cada mano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa \u00fanica regla es encontrar cualquier dedo que haga m\u00e1s f\u00e1cil silbar y algunas veces, desafortunadamente, nada funciona\u201d, dijo Francisco Correa, coordinador del proyecto de ense\u00f1anza de silbo en La Gomera. \u201cHay incluso algunas personas de mayor edad que desde ni\u00f1os entienden perfectamente el silbo, pero nunca lograron que de la boca les saliera un sonido claro\u201d.El lenguaje silbado se utiliza tradicionalmente para comunicarse a trav\u00e9s de los profundos barrancos y estrechos valles que se extienden por La Gomera.Finbarr O&#8217;Reilly para The New York Times<\/p>\n\n\n\n<p>Dos silbadores pueden tener dificultades para entenderse, sobre todo en sus primeros encuentros \u2014y tener que pedirse que repitan las frases\u2014 como si fueran extra\u00f1os que hablan el mismo idioma con acentos diferentes. Pero \u201cluego de silbar juntos un rato, su comunicaci\u00f3n se vuelve tan sencilla como si hablaran espa\u00f1ol\u201d, dijo Correa.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ocurre en muchos idiomas, se silbe o no, en La Gomera existe una brecha generacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciro Mesa Niebla, un agricultor de 46 a\u00f1os, dijo que le costaba silbar con una generaci\u00f3n m\u00e1s joven formada en la escuela porque, dijo, \u201csoy un tipo de monta\u00f1a que aprendi\u00f3 en su casa a silbar las palabras que mi familia usaba en el campo, pero no cuento con el vocabulario de estos chicos que aprenden silbo de sal\u00f3n, que es demasiado elegante para m\u00ed\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos residentes mayores tambi\u00e9n han dejado de silbar por problemas con sus dientes. M\u00e1rquez a\u00fan silba con su dentadura postiza, \u201cpero no es tan sencillo ni tan fuerte como cuando pod\u00eda presionar el dedo contra mis dientes de verdad\u201d, dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con su geograf\u00eda distintiva, es f\u00e1cil ver por qu\u00e9 se empez\u00f3 a utilizar el silbido en las Canarias; en la mayor\u00eda de las islas, profundos barrancos corren desde los altos picos y mesetas hasta el oc\u00e9ano, y se requiere mucho tiempo y esfuerzo para viajar incluso una corta distancia por tierra. El silbido se desarroll\u00f3 como una buena forma alternativa de transmitir un mensaje, con su sonido m\u00e1s all\u00e1 de los gritos: hasta tres kil\u00f3metros a trav\u00e9s de algunos ca\u00f1ones y con condiciones de viento favorables.<\/p>\n\n\n\n<p>Los residentes m\u00e1s antiguos de La Gomera recuerdan que el silbo se utilizaba como lenguaje de advertencia, sobre todo cuando se ve\u00eda una patrulla de polic\u00eda buscando contrabando. En una reciente pel\u00edcula de ficci\u00f3n,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2020\/02\/26\/movies\/the-whistlers-review.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>La Gomera<\/em><\/a>, el silbo es utilizado por unos criminales como su lenguaje secreto en clave.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas otras islas del archipi\u00e9lago tienen sus propios lenguajes silbados, su uso se ha desvanecido, aunque otra isla, El Hierro, ha comenzado recientemente a ense\u00f1ar su versi\u00f3n. \u201cEl silbo no se invent\u00f3 en La Gomera, pero es la isla en donde mejor se ha conservado\u201d, dijo David D\u00edaz Reyes, etnomusic\u00f3logo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, La Gomera depende en gran medida del turismo, lo que ha creado una oportunidad para algunos j\u00f3venes silbadores como Luc\u00eda Darias Herrera, de 16 a\u00f1os, que tiene un espect\u00e1culo semanal de silbo en un hotel de la isla. Aunque normalmente silba en castellano, Darias tambi\u00e9n puede adaptar su silbo a otros idiomas hablados por su p\u00fablico, en una isla que es especialmente popular entre los alemanes.A whistled conversation between Luc\u00eda Darias Herrera, 16, pictured, and a fellow student, Laura Daris, 16.Finbarr O&#8217;Reilly for The New York Times<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, desde la pasada primavera, el coronavirus no solo ha cancelado estos espect\u00e1culos, sino que tambi\u00e9n ha obligado a las escuelas a limitar la ense\u00f1anza de los silbidos. En una \u00e9poca de mascarillas obligatorias, un profesor no puede ayudar a un alumno a recolocar un dedo dentro de la boca para silbar mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os tambi\u00e9n \u201chacen enormes esfuerzos para soplar mucho aire y entonces eso significa que algunos escupen m\u00e1s que silban\u201d, dijo Correa, el coordinador de la escuela. As\u00ed que, como precauci\u00f3n para evitar la propagaci\u00f3n del virus, los ni\u00f1os ahora pasan su clase semanal de silbo escuchando grabaciones de silbo, en lugar de silbar ellos mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Una dificultad a\u00f1adida para los alumnos es que no siempre tienen muchas oportunidades de practicar el silbo fuera de la escuela. En la clase de ni\u00f1os de seis a\u00f1os, solo cinco de los 17 levantaron la mano cuando se les pregunt\u00f3 si pod\u00edan silbar en casa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMi hermano de hecho silba muy fuerte, pero no me ense\u00f1a porque est\u00e1 o en su PlayStation o fuera con sus amigos\u201d, se quej\u00f3 una de las peque\u00f1as, Laura Mesa Mendoza.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed, algunos adolescentes disfrutan salud\u00e1ndose con silbidos cuando se encuentran en la ciudad y agradecen la posibilidad de charlar sin que muchos de los adultos que les rodean les entiendan. Algunos tienen padres que fueron a la escuela antes de que el aprendizaje del silbo fuera obligatorio, o que se instalaron en la isla ya de adultos.Arantxa Cifuentes Guti\u00e9rrez, de 15 a\u00f1os, demostrando c\u00f3mo silba.Finbarr O&#8217;Reilly para The New York Times<\/p>\n\n\n\n<p>Por mucho que est\u00e9 apegada a su celular, Erin Gerhards, de 15 a\u00f1os, se muestra entusiasmada por mejorar su silbo y ayudar a salvaguardar las tradiciones de su isla.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEs un modo de honrar a la gente que viv\u00eda aqu\u00ed en el pasado\u201d, dijo. \u201cY de recordar de d\u00f3nde sali\u00f3 todo, que no empezamos con la tecnolog\u00eda sino de inicios sencillos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Raphael Minder es el corresponsal en Espa\u00f1a y Portugal, con sede en Madrid. Anteriormente trabaj\u00f3 para Bloomberg News en Suiza y para el Financial Times en Par\u00eds, Bruselas, S\u00eddney y finalmente en Hong Kong.\u00a0<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/twitter.com\/RaphaelMinder\" target=\"_blank\">@RaphaelMinder<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Publicaci\u00f3n en The New York Times<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2018La poes\u00eda de mi isla\u2019: los guardianes del lenguaje silbado en las Islas Canarias En&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1906,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-1905","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-canarias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aedecanarias.eu\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1905","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aedecanarias.eu\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aedecanarias.eu\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aedecanarias.eu\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aedecanarias.eu\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1905"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/aedecanarias.eu\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1905\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1907,"href":"https:\/\/aedecanarias.eu\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1905\/revisions\/1907"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aedecanarias.eu\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1906"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aedecanarias.eu\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1905"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aedecanarias.eu\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1905"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aedecanarias.eu\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1905"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}